ninosbebes.com

El blog de las madres primerizas

Archivo por Agosto, 2009

Qué deporte debe practicar

por Covadonga Carrasco Agosto - 25 - 2009

Foto de la web: interfitness.com

Foto de la web: interfitness.com

Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, por eso desde una edad temprana suelen comenzar con las actividades deportivas. Lo mal es que hasta que se toma la decisión de qué deporte es el mas adecuado para el niño, puede pasar mucho tiempo.

Los deportes ya no se eligen por el sexo de los niños, sino por el tipo de personalidad que tengan o el físico que les puede ayudar a la hora de practicarlo.

Lo ideal es que la elección del deporte se haga a medias, entre los padres y los hijos, teniendo en cuenta sus gustos y capacidades a desarrollar. También dependerá mucho de la edad que tenga el pequeño.

Qué deporte practicar: De tres a cinco años

El máximo deben ser tres o cuatro horas de ejercicios físicos a la semana y siempre consultar con el médico para ver si el niño se encuentra en perfectas condiciones para realizar esfuerzos físicos.

Tal vez el mejor deporte a estas edades será la natación, el pequeño se divertirá, no tendrá que hacer demasiados esfuerzos y sobre todo desarrollará los aspectos psicomotrices.

Qué deporte practicar: De cinco a siete años

En este caso el niño debería practicar tanto deportes individuales, como colectivos para fomentar las capacidades sociales del niño. Lo ideal es que continuara con la natación o comenzara con la gimnasia deportiva o las artes marciales. En cuanto a los deportes colectivos podría practicar el voleibol, el fútbol o el baloncesto entre otros muchos.

Qué deporte practicar: De ocho en adelante

En este momento llega una decisión importante, ya que el niño puede decidir continuar practicando el deporte como mera diversión o si tiene capacidades suficientes, comenzar a competir. En este último caso, el nivel de compromiso y sacrificio es mucho mayor. Esta decisión tendrá que ser siempre consultada con los pequeños ya que no se les puede obligar a practicar un deporte de forma profesional si el niño no quiere.

El carácter del niño, sus capacidades físicas y sus gustos son las claves a la hora de elegir el deporte más adecuado.

Para los niños que tienen una capacidad de coordinación alta los deportes de equipo son los ideales.

Para los más inquietos, a los que les cuesta concentrarse, la opción es la del atletismo o la natación.

Para los más perfeccionistas, y con una alta capacidad de sacrificio, lo mejor son los deportes individuales.
En cualquier caso, mezclar sus gustos con sus capacidades y la ayuda de un profesional serán la receta perfecta para que el niño esté sano, y porqué no que logre alcanzar el éxito deportivo.

Popularity: 1% [?]

Las enfermedades más graves en el prematuro

por Virginia González Agosto - 24 - 2009

Enfermedades graves

Enfermedades graves

Hemos visto algunas situaciones que pueden afectar al bebé y le pueden hacer ser más débil y llevarle a sufrir una situación más bien preocupante. Pero no llegan a ser (si su estado no es grave) algo de lo que los padres deban sentir miedo.

Pero hay otras como la enterocolitis necotrizante o la neopatía crónica que llevan a que el médico o pediatra tenga realizar la cura lo antes posible, para evitar que el prematuro corra peligro.

Displasia broncopulmonar

Ya hemos visto en el artículo anterior los problemas que pueden afectar a las vías respiratorias, sin embargo en la mayoría de los casos, pese a que son graves, basta con que se tengan unos cuidados intensivos y una vigilancia extrema, para evitar la infecciones.

En este caso se trata de una enfermedad que afecta al pulmón y que causa en este una inflamación debido a que al ser un órgano inmaduro, no es capaz de trabajar el oxígeno adecuadamente.

Como consecuencia tenemos que al pequeño le cuesta respirar y en casos extremos, lleva a que los médicos deban colocar al niño un respirador artificial, para así ayudarle y evitar que se agote.

El tratamiento pasa además por la aplicación de broncodilatadores, corticoides y/o diuréticos, administrados por inhalación o por vía bucal, que hacen que la inflamación vaya desapareciendo poco a poco.

Enterocolitis necrotizante

Es la más grave de las enfermedades que pueden afectar a un niño prematuro, ya que lleva a que la pared del intestino (tanto grueso como delgado), sea destruido paulatinamente.

La gravedad de la situación variará en unos casos y en otros, en algunos neonatos tan sólo queda destruida la parte que recubre al intestino, poer en otros puede llegar a que se perfore la pared de este órgano, lo que además da a la infección de toda la cavidad abdominal (lo que se conoce como peritonitis).

Nuevamente es causada por la inmadurad del órgano y por problemas especialmente del riego sanguíneo, que al recibir el alimento no está preparado para digerirlo.

Pese a la gravedad de la situación, esta enfermedad posee un tratamiento que depende de su estado avanzado. En casos donde se ha logrado detectar a tiempo, la mejor opción es la administración de fármacos y una dieta especial, para que el intestino termine de formarse. En aquellos casos en los que el estado del intestino es grave, el médico podrá realizar una intervención para quitar aquella parte que se encuentra dañada y si ha llegado a sufrir infección, limpiar la zona.

Popularity: 11% [?]

Problemas respiratorios en el prematuro

por Virginia González Agosto - 23 - 2009

Y con los pulmones, ¿qué pasa?

Y con los pulmones, ¿qué pasa?

Los problemas respiratorios son los más graves que pueden afectar al prematuro. Al ser un órgano en exceso inmaduro y desempeñar una función tan importante hace que afecte a los demás órganos corporales, que también tienen un estado bastante avanzado de inmadurez.

La causa de ello es la falta de surfactante pulmonar (una especie de líquido que recubre los alvéolos pulmonares y que se encarga de reducir de forma significativa la tensión superficial dentro del alvéolo pulmonar), reduciendo el esfuerzo a los alvéolos pulmonares de hinchar los pulmones de aire en cada inspiración. Esto termina por hacer que los pulmones se colapsen y la falta de respiración sea cada vez mayor.

Esto hace que el pequeño se agote y se termine debilitando. La gravedad de la situación dependerá de que el neonato haya conseguido desarrollar más o menos sus órganos respiratorios.

¿Qué puede suceder?

La maduración de este órgano varia en cada tipo de niño, hay algunos que por deseos de salir rápidamente del útero, hacen que sus pulmones se desarrollen rápidamente. Con los hijos nacidos de madres que sufren diabetes sin embargo sucede todo lo contrario, estas mujeres han de tener especialmente cuidado con sus hijos, ya que son los que más riesgos tienen de sufrir problemas en este órgano.

Por ello no hay un tiempo máximo, ni mínimo que pueda determinar que el pulmón del niño está maduro o no, aunque suele estar dentro aproximadamente de las 35 semanas, y es cuando estará presente la posibilidad de que el bebé sufra problemas respiratorios.

La única manera de saber si el pequeño tendrá o no problemas respiratorios, será que el médico analice el líquido amniótico. Si finalmente el doctor determina que puede haber peligro para el pequeño, podrá mandar que se le administre corticoides, para lograr así que el pulmón madure más rápido.

Método para corregir este problema

Es importante que los padres exijan que su hijo este bien oxigenado si sufre este problema, ya que puede tener causas catastróficas si no se le pone solución.

En casos más graves, se hará una pequeña abertura en la tráquea para introducir un tubo al neonato y le ayudará a que respire mediante la aplicación de surfuctante, la asistencia de una máquina y un control muy intenso de prematuro (seguramente esto último sea crucial).

Este surfactante puede ser natural (provenientes de un pulmón de origen animal bovino o porcino) o artificial (que contienen una mezcla de fosfolípidos tenso-activos).

Popularity: 3% [?]

La importancia del autocontrol de los papás

por Covadonga Carrasco Agosto - 22 - 2009
Foto de la web: diadelpadre.idoneos.com

Foto de la web: diadelpadre.idoneos.com

El estrés que los padres sufren actualmente por las eternas jornadas de trabajo que sufren, también influyen en la educación de sus hijos, y en ocasiones esta presión, genera que el comportamiento a la hora de educar a los pequeños no sea el más recomendable.

Hacerles regalos o darles caprichos si posteriormente no se tiene paciencia para tratarles con cariño y dedicarles el tiempo que necesitan, perder los nervios y no actuar correctamente a los niños no les compensa.

Nunca se ha de olvidar que los adultos son los padres y por tanto los que deben mantener la coherencia y evitar las pérdidas de control, que por otro lado los niños no llegarán a comprender.

Falta de tiempo para pasar con ellos

También se debe tener en cuenta que los niños imitan el comportamiento de los adultos, no se les pueden prohibir ciertas cosas que después repiten sus padres, como por ejemplo, las amenazas, los gritos o simplemente pedirles que no pegue a sus compañeros del cole, cuando después él amenaza con “darle un bofetón” si no hace lo que se le pide.

Pasa lo mismo si a la hora de regañarle, se han perdido los nervios y se suelta algún que otro “taco” ¿con qué cara se le podrá pedir que no los diga él? Dar ejemplo es la base de una buena educación, incluso, el pequeño puede llegar a reprochárselo con frases como por ejemplo: “pero si tu lo haces…”

La paciencia es algo muy necesario, pero lograr la empatía con los más pequeños de la casa también es muy importante, ya que de esa manera se logrará una comunicación mucho mayor. Los niños, son exactamente eso, niños y no podemos pretender que se comporten como adultos o que comprendan o reaccionen de la misma manera que ellos.

Paciencia y empatía

Las prisas y en muchas ocasiones cierto egoísmo por parte de los padres no les deja ver que pasar tiempo con el solventaría muchos problemas de comportamiento de los niños.

El “no” sin explicación, o las frases del tipo “porque yo soy tu padre” no generan el respeto adecuado ante los progenitores, resulta mucho más rentable hacer que los niños entiendan porqué se les niegan según qué cosas y los roles que tiene cada miembro de la familia.

En definitiva, es necesario armarse de paciencia cuando se pongan pesados por muy cansados que lleguen los padres de trabajar, hay que darles cariño e intentar pasar todo el tiempo posible junto a ellos, de esta manera se conseguirá que sean mejores personas.

Popularity: 6% [?]

Cómo elegir la cuna del bebé

por Covadonga Carrasco Agosto - 21 - 2009
Foto de la web: casaactual.com

Foto de la web: casaactual.com

Este será uno de los elementos imprescindibles en los primeros meses de vida de tu pequeño, por eso es necesario que tengas en cuenta muchas más cosas que simplemente el aspecto de la cuna.

Existen innumerables modelos, formas y tamaños, pero no todos son seguros, ni se adaptan a las necesidades de cada bebé.

Por eso hoy queremos ayudarte a que hagas la mejor elección para que tu hijo descanse como merece de manera segura y confortable.

Seguridad ante todo

Para los recién nacidos, las cunas ideales son aquellas que tienen un tamaño más pequeño, ya que de ese modo se sienten más protegidos, para ello existen los tradicionales moisés de mimbre, que además de bonitos son muy prácticos o las denominadas mini-cunas que son similares a las cunas normales pero de menor tamaño.

A partir de los cuatro meses esta se podrá cambiar por una de mayor tamaño, que en realidad es una cama con protecciones que posteriormente podrá ser usada por el niño hasta que cumpla aproximadamente unos ocho años.

Existen también cunas – mecedora, que te serán muy útiles si el bebé tiene problemas para conciliar el sueño, ya que con el movimiento se relajará de manera mucho más rápida y se quedará dormido antes.

Numerosas opciones

En cuanto a la seguridad de este tipo de mobiliario tendrás que tener en cuenta algunas cosas:

En primer lugar debes ser consciente de que el recién nacido se mueve mucho a pesar de ser tan pequeño, por eso es mejor cubrir con las denominadas “chichoneras” para que no se golpee la cabeza contra los barrotes de la cuna, no importa el material de que esté hecha.

La chichonera es una estola de goma-espuma cubierta de tela con diversos motivos decorativos infantiles que cuenta con lazos para ir atando a los barrotes de la cuna.

También existen sillas que llevan incorporadas ruedas que te resultarán muy prácticas en el caso de que quieras moverla sin tener que sacar al bebé de ella.

En general son todas bastante seguras, aunque muchas veces como en el caso de la chichonera es necesario comprar accesorios que protejan todavía más la salud de nuestro bebé.

Si además tienes poco espacio, recuerda que ya existen cunas que hacen la función de cambiador para que puedas ahorrar tanto en espacio como en economía y resultan igual de seguras y confortables.

Popularity: 7% [?]

Las primeras palabras del bebé

por Covadonga Carrasco Agosto - 20 - 2009
Foto de la web: bebesymas.com

Foto de la web: bebesymas.com

La comunicación verbal no comienza, hasta que el bebé se acerca aproximadamente a los seis meses, sin embargo desde su nacimiento, tiene múltiples formas de expresar lo que siente o lo que pretende de ti.

Aún así, para los papás, el momento mágico se produce cuando el niño se acerca al año, es entonces cuando se muestran vigilantes para escuchar su primer “papá” o “mamá”.

La estimulación es muy importante, ya que de esta manera, cuanto antes comprenda el lenguaje, antes comenzará él a repetirlo y por tanto a hablar.

La lengua de trapo

Aproximadamente a los nueve meses, el bebé comienza a responder con gestos o miradas cuando se le llama por su nombre, o sencillamente dirige su mirada a los objetos que los padres le nombran, como por ejemplo el “bibe”. Otra manera de observar esta evolución es cuando se le dicen frases como: “tírale un besito a la abuela”, o “¿quién es el niño más guapo del mundo?”, el pequeño seguramente reaccionará sonriendo o realizando la acción que se le solicita.

A la hora de decir sus primeras palabras, la edad es algo que puede variar mucho. Algunos hablarán con lengua de trapo, de forma incomprensible, excepto para su padres y familiares más allegados o de manera mucho más clara.

Entre los 10 y los 12 meses poco a poco, y aunque no se entienda absolutamente nada de lo que dice, intentará mantener una conversación aunque sea a base de ruidos, eso sí, entonando y realizando pausas como si su conversación fuese fluida y normal.

Comprende y luego habla

Después de este proceso finalmente conseguirá pronunciar sus primeras palabras, aunque estas no sean fácilmente comprensibles. En ese momento, los padres tendrán que repetirle la manera correcta de hacerlo para que finalmente el pequeño lo haga bien.

Una vez que comienzan a hablar y aproximadamente hasta los 2 años los niños no construirán frases completas, sino que con una sola palabra definirán aquello que quieren como por ejemplo “agua”, para decir “tengo sed, quiero agua”.

Será aproximadamente al año y medio cuando comiencen a decir sus primeras frases, aunque estas no estén especialmente elaboradas, y a partir de ese momento irán aprendiendo numerosas palabras de forma diaria que irán memorizando para ampliar su vocabulario.

Esta etapa es una de las mágicas del desarrollo de un bebé porque poco a poco se va viendo como ese pequeñin indefenso comienza a convertirse en una auténtica personita.

Popularity: 8% [?]