
Captura de la web agatharuizdelaprada.com
Siempre nos preocupamos de comprarle ropita maravillosa a nuestro bebé, incluso los regalos que recibimos generalmente suelen ser prendas de vestir. Solamente durante los primeros meses de embarazo o cuando el bebé acaba de nacer nos obsequian con patucos. El calzado siempre queda en un segundo plano.
En realidad no importa que el bebé vaya descalzo –siempre y cuando la temperatura sea la adecuada o tenga cubiertos los pies con sacos o monos–, los zapatos para niños tan pequeños en realidad no se utilizan más que como un accesorio con el que el pequeño estará precioso.
Aún así debemos tener cuidado con el material del que están hechos estos zapatos ya que no podemos arriesgarnos a que le produzcan secuelas negativas a la larga.
Elemento decorativo
Para bebés que tengan menos de dos meses el calzado ideal es el que está fabricado con tela, lo que permite la transpiración de los pies y generalmente utilizan una suela flexible que permite que el niño prácticamente no note que lleva los zapatitos puestos.
Aún así no resultará extraño que a la mínima oportunidad, cuando nos descuidemos el bebé se encargue de quitárselos.
En cuanto al tamaño que deben tener los zapatos debes tener en cuenta que entre el dedo pulgar del pie del niño y la punta del zapato debe haber un espacio similar al del dedo de una persona adulta.
Cuando comienza a caminar
Cuando el bebé ya tiene más de seis meses y comienza a gatear y a intentar dar sus primeros pasitos, aunque sea sujetado por los papás el tipo de calzado tendrá que tener una variación, la suela debe tener ya una forma, es decir una horma y ser antideslizante, de ese modo evitaremos los riesgos de accidentes si el pequeño resbala.
Pero los bebés crecen muy rápidamente y pronto cumplirán el añito, será entonces cuando de sus primeros pasos y comience a corretear, por eso es necesario volver a cambiar el tipo de zapato que le vayamos a poner.
En este caso aunque los zapatos deben ser ligeros, la suela ya tiene que ser de un grosor mucho mayor que el del calzado que hemos usado hasta ese momento y el material también debe ser más fuerte, aunque siempre transpirable, como el caso de la piel.
En cuanto al tamaño, de lo que se trata es de que el pequeño se encuentre cómodo por lo que no podemos comprarle un calzado excesivamente apretado, ni excesivamente suelto, en ambos casos esto resultará perjudicial para el niño.
Popularity: 1% [?]




