Niños y Bebés

Todo lo que tienes que saber de tus niños y bebés




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Foto de la web: www.elembarazo.net

Foto de la web: www.elembarazo.net

Las caquitas que hace nuestro bebé son motivo de preocupación desde que nace y se vigilan constantemente porque pueden darnos pistas sobre su estado de salud.

Tampoco debemos obsesionarnos con ellas puesto que aunque efectivamente pueden darnos alguna señal de si el niño se encuentra mal, no siempre es así.

La primera deposición del bebé se conoce como meconio, suele producirse un par de veces tras el nacimiento y son negras y sólidas, pero pasado este tiempo, aproximadamente los cinco días posteriores serán completamente distintas, mucho más líquidas y escasa, además de con un color verdoso.

La leche materna no estriñe

La leche materna puede provocar que el niño pase hasta dos o tres días sin realizar deposiciones, no es estreñimiento, y aunque hay que estar pendiente no es algo que deba obsesionarnos. Cuando finalmente lo consiga, las heces serán muy blandas.

El problema del estreñimiento no se mide tanto por el número de deposiciones que realiza el bebé, sino por el tipo. Si son blanditas, aunque no sean a menudo, se considera como algo normal, pero si el bebé expulsa bolas duras y secas de un tamaño importante, si lo podemos considerar como estreñimiento, porque además le puede causar daños, como fisuras en el culito.

Esto suele producirse cuando el bebé toma leche de biberón de forma completa o cuando se mezcla con la leche materna. Cambiar de marca puede solucionar el problema. Las alergias también pueden ser otro motivo.

Variaciones de color y densidad

También está dentro de lo normal el que cuando le cambiemos el pañal encontremos la comida entera, como algún grano de maíz, etc. No hay que preocuparse, lo único que sucede es que el pequeño no ha podido digerirlo, así que la próxima vez, lo ideal será triturarlos para que le resulte más sencillo.

Entonces os preguntaréis cómo han de ser las heces para poder estar tranquilos. Bien, pues lo normal es que los niños que siguen siendo amamantados son de tonos amarillentos, con las múltiples variantes que esto puede tener. Generalmente son blanditas y suelen estar rodeadas de mucosas, y se expulsan las mismas veces que el niño se pone a mamar, incluso más.

En el caso de que se esté tomando el biberón serán más oscuras y compactas, incluso más sequitas, lo que, como os hemos comentado antes, le puede provocar estreñimiento.

Para evitarlo no existe un método mágico, especialmente en los bebés, porque en lo niños más mayores tenemos la posibilidad de incluir la fibra en su alimentación. En caso de que os preocupe demasiado el estreñimiento del bebé no dudéis en acudir al pediatra.

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