El nacimiento de un hijo es un acontecimiento único en nuestras vidas y, aunque ya tengamos más, nunca dejamos de sentir miedo ante ciertas cuestiones comunes. Qué le hacen a nuestro pequeño bebé y por qué son dos preguntas que todos los papás nos hacemos habitualmente. Durante el primer año de vida y, fundamentalmente, durante las primeras semanas, el control pediátrico es indispensable para corroborar que nuestro bebé se esté desarrollando adecuadamente.
Controles luego del nacimiento
Una vez que el bebé nace, los médicos lo someten a distintos estudios para asegurar que el pequeño esté en buenas condiciones de salud. Si todo marcha bien, es normal que al cabo de 48hs. madre e hijo reciban el alta. Pero durante el tiempo que estén en la maternidad, el bebé será víctima de diversos exámenes para saber si padece de alguna enfermedad. Además de bañarlo, establecer su estatura y peso, su perímetro cefálico, le aplicarán vitamina K y le sacarán sangre para descartar la presencia de infecciones o enfermedades hereditarias.
Si una mamá no quiere que se realicen estas prácticas de rutina con su hijo, deberá charlarlo con el obstetra y el equipo de neonatología previo al nacimiento del bebé.
La importancia de los controles periódicos
Entre los 7 y los 10 días de vida deberemos repetir el control médico para saber cómo va evolucionando el pequeño. Además de controlar que responda adecuadamente a los estímulos, el médico lo examinará para descartar cualquier problema de salud. Además, lo pesará para saber si se está alimentando correctamente. Si todos los estudios dan correctamente, el bebé podrá descansar de visitas médicas hasta que cumpla su primer mes. De allí en más, comenzará la rutina mensual hasta llegar al primer cumpleaños.
Regularmente le practicarán una serie de estudios que son normales, sólo se trata de una rutina. No debes angustiarte por lo que pueda pasar con tu pequeño, no le están haciendo nada malo, sólo por su salud.
Controles médicos una vez cumplido el primer mes
Si el niño continúa sano, podemos comenzar a relajarnos ya que ha pasado un momento crítico. El control se realiza tres semanas después del primero, es decir, a un mes del nacimiento. En general, al bebé no le practicarán ningún estudio o le sacarán sangre, salvo contadas excepciones o cuando se trata de estudios que sean de carácter obligatorios. Si todos los estudios salen normal, el bebé estará libre por los próximos meses.
Popularity: 2% [?]






